viernes, 4 de enero de 2013

UN FIN DE AÑO INUSUAL


El 2012 fue uno de los peores años para mi, viví demasiado, conocí el amor y el odio al mismo tiempo de una manera más real. Me dejó fracasos, tristezas y perdida de tiempo. Quizás no debería tirarle la culpa al año, sino a mi mismo por no saber aprovecharlo.

Desde que alcancé una mayoría de edad razonable, llegar al mes de Diciembre se convirtió en una verdadera molestia. Una depresión infinita me ataca siempre, la nostalgia me invade y me hace revivir momentos de mi infancia que me hacen dar cuenta que todas aquellas sonrisas y momentos de alegría fueron una farsa. Entiendo que cuando somos niños, vivimos una aventura diferente e ireal que nos permite soñar como si no existiera un final, pero despertar y darte cuenta de la realidad, es un golpe que no todos estamos preparados para aceptar.

Una de las cosas positivas que pude encontrar este año, fue un trabajo. Todo fue excelente durante los últimos meses, hasta que me tocó trabajar justamente el día de navidad; mi primera navidad fuera de casa. Pensé que no lo soportaría, pues para colmo era la primera vez que se reunirían muchas más personas de lo normal en mi casa.

Sin embargo, agradezco a la vida por contar con grandes amigos que me visitaron durante mi noche buena trabajando y me contagiaron un poco del espíritu navideño que a veces en los adultos como yo, se ha perdido por la tristeza. Karlita y otro amigo me llevaron un poco de la cena que habían preparado en su casa y me acompañaron durante mi larga noche, haciéndola especial e inolvidable.

Luego de esto al revisar mi horario de trabajo, me di cuenta de que tendría que trabajar durante año nuevo también, lo cual fue sin duda uno de los motivos que me hizo odiar más este año que se acababa. Traté de cambiarlo para poder viajar y pasar esta fecha especial con mi familia, y todo parecía ser imposible. El coraje y tristeza aumentaban más, dejándome sin salida.

Pero fue después de un insistente proceso por cambiar esta cruel realidad, que una de mis compañeras de trabajo quien no tenía ningún plan para año nuevo, se ofreció a reemplazarme y cambiar totalmente la mala energía en la que estaba sumergido. 

Al final pude viajar y reencontrarme conmigo mismo; pues hice el típico análisis de fin de año que nos hace enlistar las cosas positivas y negativas que ha dejado el año que se va, así como las que no pudimos cumplir y proponer cumplirlas el siguiente. Otra farsa completa, pues por más que lo intentamos nuevamente, siempre volveremos a lo mismo al terminarse el año.

En mi casa se preparó la tradicional cena solo que esta vez con menos asistencia, pues por primera vez fue muy íntimamente familiar, esto significa que como nunca solo estuvimos mi abuela, mi madre, mi prima que esta vez incluyó a su novio y un sobrino de mi madre.

Al llegar las 12:00 am del nuevo año, el cielo se pinto de multicolores formas que iluminaban la ciudad y daban la bienvenida a una nueva oportunidad de vida. Quemamos nuestro "año viejo" comprado a última hora como es de costumbre y luego nos dirigimos a terminar de cenar. Al término de esta, simplemente esperé que la noche hiciera su magia.

Uno de mis primos contemporáneo a mi, con los que siempre compartí grandes momentos de infancia, pero pocos de grandes; pasó a recogerme una hora después. En su auto dimos vueltas por las zonas bohemias de la ciudad, encontré a mi mejor amiga Melva y aprovechamos la oportunidad para darnos el primer abrazo del nuevo año, luego otro primo se nos unió y sin un rumbo fijo, subimos hasta la cima del entusiasmo. Me llevaron a una fiesta en una barrio popular, donde se podía observar toda la ciudad en su máximo esplendor, cubierta por una capa de humo, residuos de todos los explosivos que se usaron durante esa noche.

Me integré rápidamente en el agradable ambiente y con gran camaradería y buena onda la primera madrugada se tornó espectacular. Luego de esto la lluvia nos anunciaba la claridad del día, frío y cansado pero muy bien disfrutado. Así fue como todo empezó, sencilla e ingenuamente improvisado, con gran entusiasmo y mucha energía, un gran año esta por venir y esta vez si sabremos sobresalir. 









domingo, 30 de diciembre de 2012

RECORDANDO EL PASADO!


Regresar al lugar donde naciste por vacaciones, implica muchas responsabilidades. Además de disfrutar de el tiempo con la familia, siempre es importante frecuentar a aquellas personas que crecieron contigo y con las cuales viviste grandes aventuras en los tiempos de adolescencia. 

Después de casi 6 años de haber terminado el colegio, recién me di la oportunidad de analizar mi trayectoria escolar, que hasta el día de ayer pensé que había sido de lo más tranquila. Quizás el tiempo, los nuevos amigos, responsabilidades y alguna que otra circunstancia, ocultaron de mi memoria momentos que en su época fueron los mejores. 

Sin embargo, agradezco a la vida la oportunidad que me ha dado de poder continuar con la tradición de reencontrar a algunos de los que fueron mis ex-compañeros y revivir todas aquellas experiencias que por un momento quedaron el olvido. No hay mejor sensación que reírte de ti mismo y darte cuenta cuanto has cambiado, no solo físicamente, sino en tu carácter, actitud, sentimientos, etc.

Cada año que nos reunimos, además de compartir una excelente velada, siempre tratamos de planear el encuentro del siguiente año, sin embargo, nunca sucede y terminamos haciendo todo lo contrario. Este 2012 no fue la excepción y al igual que las anteriores, nuestra improvisada reunión terminó siendo simplemente espectacular. 

Nos encontramos en el mismo lugar de siempre, la popular heladería de "Cabecitas", una de nuestras mas fieles organizadoras en años anteriores, no obstante este nos falló; pues resulta que desde temprano había empezado a tomar con su hermano, cosa que al llegar la hora de reunirnos, ya había partido al más allá literalmente hablando, estaba pluta.

Aun así no perdimos la costumbre y con la popular frase "somos los que estamos, y estamos los que somos" arrancamos hacía lo que sería una noche llena de sorpresas. Asistimos pocos, pero siempre con gran entusiasmo como cada año. Yimabel, Ana Laura, Lissete, Jessica, Hector, Raul, y este año se nos unieron dos compañeras que no habían podido venir anteriormente, Michelle y Melanie, además de su servidor.

Nuestra cena fue de lo más común, una mega salchipapa en el concurrido parque de Las Palmas (zona bohemia de la ciudad). Lo más gracioso era lo elegantes que estaban algunas compañeras degustando sus papas. Luego de comer, por consiguiente nos dirigimos hacia el antro de "moda" del momento, que para coincidencia había vuelto a ser llamado KAPITAL BAR; Esta era la misma discoteca que estaba en todo su apogeo cuando yo era un estudiante y al cual asistían todas las personas jóvenes y universitarios, luego de esto mantuvo otros nombres por mucho tiempo, pero ahora había vuelto a sus inicios como esperando nuestra llegada adulta; así que este fue otro de los momentos en el que tuve que aceptar que había crecido. 



Bailamos hasta más no poder, encontré mucha gente conocida que no había visto hace mucho, incluso hasta amigas guayaquileñas que habían venido a disfrutar de mi tierra verde por el fin de año. Luego de esto como es de costumbre fuimos al after party en casa de Jessica, quien siempre nos brinda el espacio para descansar y conversar sobre todo lo vivido. Compramos algunas bebidas y dejamos que la noche haga lo suyo.

Creo que este fue uno de los momentos más especiales y emotivos, pues al fin pudimos burlarnos y desquitarnos de todos aquellos profesores que alguna vez nos alegraron e hicieron la vida imposible al mismo tiempo, no se escapó ninguno. Así como también recordamos a todos aquellos ex compañeros que no pudieron asistir, pero que de una u otra manera estuvieron presente en nuestros pensamientos.

Sin lugar a dudas, la época colegial es una de las más especiales para cada uno de nosotros. En los pasillos y aulas se viven cosas que nunca más podrás recuperar, ni siquiera en la universidad. El colegio siempre es testigo de nuestra primera ilusión, nuestra primera farra, nuestra primera borrachera (algo que no pasó en mi por ser tan impopular), nuestra primera pelea a golpes, nuestra primera graduación, nuestro primer título, nuestro más grande recuerdo. 

Gracias a todos y cada uno de los que hicieron especial este momento. Durante tres años, logramos conocernos y llegar a querernos como hermanos a pesar de todas las circunstancias vividas y es ahora, luego de tanto tiempo cuando llegamos a valorar con añoranza todas las aventuras de nuestra infancia.






lunes, 3 de diciembre de 2012

Esmeraldas, campeones de la Alegría.


Same - Esmeraldas: 

La mañana nos regalaba su mejor sonrisa gris, fría y nublada. Un estimulante insistente a dormir y descansar del largo viaje.

Este pequeño poblado de escondida belleza, apunta al desarrollo de manera lenta y relajada. Se encuentra ubicado a 50 minutos desde la ciudad de Esmeraldas. Dueño de una extensa playa de 2km que se pierde en el horizonte y te lleva con ella.


Era la primera vez que pasaría la noche aquí y no tenía idea sobre su infraestructura hotelera, pero para sorpresa nuestra el lugar cuenta con hospedajes para todo tipo. El nuestro fueron unas cabañas frente al mar, apacibles y de eterno descanso.

Al final un viaje que sería netamente investigable, cambió su horizonte y se volvió de placer desde su inicio. Alli, Sahil y Kyle de Estados Unidos, Sara de Italia y Olga de México se unieron a la aventura.
Desde el inicio el apagador clima y el cansancio de algunos, hizo que se tensara el ambiente y nos dividiéramos;  mientras algunos quisimos caminar y aprovechar la mañana, otros decidieron dormir y recuperar energías.

A medida que el día fue transcurriendo y tomando forma, el sol nos regalaba al fin un poco de su esplendor y embellecía con sus cálidos rayos la profundidad del mar. No quisimos perder más tiempo y aprovechamos  ese gratificante momento de lucidez para nadar y disfrutar de las olas.

Uno de los recuerdos más lindos fue el poder observar a una tortuga recién nacida, en su camino hacía el descubrimiento de la vida. Una experiencia espiritual, que daba inicio a una nueva etapa y que nos demuestra con gran firmeza lo bello que es nuestro mundo animal.



Recomendaciones:
- Los mejores lugares para hospedarse, están frente al mar. Nuestro Hostel se llama "Las Terrazas" y cuenta con cabañas privadas, cómodas y una vista espectacular hacía el mar.
- Same es un pueblo muy tranquilo, con poca vida nocturna. Es mas bien para relajarte y disfrutar de otra manera las vacaciones soñadas.

Tonchigue:

Este poblado netamente pesquero esta próximo a Same. Mantiene un gran auge comercial y aunque no es turístico, posee una de esas playas donde el tiempo se estanca y las aves aun cazan su alimento ante tus ojos. Aquí, solo estuvimos por unas cuantas horas, donde tomamos el desayuno y luego nos deleitamos haciendo fotos siguiendo el camino del océano de regreso al hostal.


Atacames:

Un balneario muy conocido a nivel nacional que no necesita descripción, pues basta con ser nombrado para saber que es sinónimo de alegría y diversión. Siempre es como el punto de partida para romper el hielo y cambiar los ánimos; a veces los eleva, otras los apaga.

Los ánimos estaban más que animados. Desde inicios de la tarde, el inimaginable poder del coco combinado con algo de alcohol había hecho efecto y nuestra respuesta fue seguir disfrutándolo más. Al final de la noche, tres botellas de Pedrito Coco (bebida tradicional de la costa), se habían convertido en las mejores aliadas.

El regreso a las Cabañas fue una total odisea. Un mototaxi desde Atacames, pizza mediana a no se que hora de la madrugada, búsqueda descontrolada de cigarrillos y para rematar un chanpuzon con uno de los mejores trajes de baño, nuestro cuerpo.

Galera:


Lo mejor de viajar, es hacerlo libremente. Y es así como nos sentimos observando de manera hipnotizada los hermosos paisajes que nos regala la provincia verde, sobre una chiva que nos conduciría a nuestra próxima parada, Galera.

Aquí tuve mi primer almuerzo de acción de gracias. Esta es una festividad gringa que se celebra el tercer jueves de noviembre de cada año, su finalidad es reunirse en familia y agradecer por todo lo bueno y malo sucedido durante el año transcurrido.




Un grupo de extranjeros americanos que trabajan para el cuerpo de paz en diferentes regiones del país fueron nuestros anfitriones. Aunque las condiciones en las que viven no son iguales a las que están acostumbrados, lograron preparar un banquete de primera clase hasta decir basta.

Luego de degustar el interminable almuerzo, nos destinamos a conocer un poquito mas el pueblo.Galera tiene una de las playas mas tranquilas y lindas de la provincia. Un oasis con una combinación perfecta de silencio y frescura.

Estero de Plátano:



Continuando nuestra ruta llegamos hasta Estero de Platano, a 10 minutos de Galera. Esta es una de mis playas favoritas sin duda. Talvez para algunos puede ser insignificante y aburrida, por su poca actividad turística pero para mis ojos es un verdadero paraíso.



Un lugar perdido en el mundo, donde todas tus adicciones tecnológicas se borran de tu mente, por la falta de señal. Es extremadamente tranquilo y rodeado de una vegetación extrema que entremezclan el ambiente y te hacen sentir como si estuvieras en medio de la selva con un inmenso océano al final del camino.



Aquí solo existe un hostal, cuyo nombre es inexistente pero que todo el pueblo conoce. Una pequeña discoteca al aire libre, que en medio de la oscuridad sus luces multicolores forman un arcoiris nocturno en la profundidad del mar. Y un imcoparable ceviche mixto, fresco y delicioso que no debes dejar de probar.







viernes, 9 de noviembre de 2012

Q' viva Cuenca !!!



Hablar de Cuenca, es referirse a un oasis de tranquilidad en medio de la imponente cordillera de los Andes ecuatorianos. Esta ciudad posee la capacidad de envolverte y atraparte con su ambiente artístico  y deslumbrarte con cada detalle de sus rincones, trasladándote a aquellas épocas donde la alta alcurnia era la dueña de la sociedad.

Esta vez trataré de no caer en lo convencional y solo vender el lado turístico de esta ciudad, pues considero que Cuenca es mucho más que eso. Por cada calle se respira un aire colonial que te hace sentir como si estuvieras en otro continente.



Santa Ana de los Ríos de Cuenca, como realmente es su nombre, está ubicada en un valle interandino de la sierra sur ecuatoriana, (a 441km al sur de Quito y a 277km al este de Guayaquil). Con una altitud de 2535m sobre el nivel del mar, esta emblemática ciudad goza de un clima típicamente templado, con una temperatura promedio de 17°C, que para mi es fulminante dependiendo de la época.



Está considerada también como la tercera ciudad del país, luego de Quito y Guayaquil, urbes en las que se asientan los poderes político y económico del Ecuador. Más su condición de ciudad mediana, casi franciscana y conventual aún, en comparación con estas dos metrópolis, es otro de los factores que contribuyen a que cada visitante se haga la promesa de regresar o, en el mejor de los casos, decida quedarse a residir en ella pues esta es además una ciudad que cuenta con tecnología de punta en información y un desarrollado sistema urbanístico que se entremezcla con lo colonial de sus calles, además de cyber cafés, bares, discotecas, moderna infraestructura hotelera, restaurantes de todo tipo y para todos los gustos, etc.




Durante la primera semana de Noviembre, Cuenca celebró sus 192 años de Independencia, uniéndose así a la larga lista de ciudades que hace más de un siglo se liberaron del yugo Español. Mucho tiempo ha pasado desde entonces y ahora esta pacífica urbe se ha convertido en la Cuna del arte ecuatoriano y hogar de cientos de personas que huyen del ajetreo social de las grandes potencias mundiales. 




Como es de costumbre y siguiendo el protocolo de conocimiento regional que me he propuesto desde que inició el año, planeé muy sigilosamente y sin grandes inconvenientes una invasión CS Guayaca-Gringa hacía Cuenca, para celebrar junto a su gente este importante acontecimiento anual, que cada año nos presenta entretenidas alternativas para distraernos del diario vivir.






Dueña de un majestuoso escenario, Cuenca nos recibió con un clima primaveral, fresco y venteado que resonaba cual eco a nuestro alrededor. Nuestra anfitriona Pitty nos dio la más cordial bienvenida y nos dejó reposar en su hermoso y acogedor departamento, el cual nos dejó sin aire al subir, pero al mismo tiempo nos regaló una maravillosa vista desde su balcón. Al llegar la noche nos dirigimos a caminar por las emblemáticas calles de Cuenca, recorrimos su centro histórico, cenamos y al final disfrutamos la noche bailando en la Plaza Central Calderón, frente a la imponente catedral, al ritmo de la música entonada por la banda blanca de Guayaquil. Una razón más para sentirnos como en casa.


Al siguiente día como buenos costeños que somos, y otros como buenos gringos amantes de la comida costeña, decidimos tomar un desayuno marinero para no sentirnos tan lejos de nuestra región y opacar un poco la soleada, pero fría mañana que nos acompañaba. Entre el menú estuvo el típico encebollado y el infaltable ceviche para Sahil, quien nunca deja de comer mariscos, en cualquier lugar en el que se encuentre. El postre para aguantar el día lo tomamos en el tradicional mercado central de Cuenca, donde puedes encontrar de todo y para todos, desde jugos y batidos, hasta hornados y fritadas, comida muy típica de la sierra.



Luego caminamos por algunas ferias artesanales, deleitándonos con las obras artísticas de artesanos de diversos países de Latinoamerica. Seguimos el camino correntoso del particular Río Tomebamba, que atraviesa la ciudad dejando a su paso esplendor y relajación total con su sonido sinigual. Conectarse con esta parte especial de Cuenca, es trasladarse a un mundo diferente, donde todo es paz y tranquilidad.





Sin embargo, es seguro que nos faltó el tiempo para descubrir las inigualables beldades que ofrece está importante ciudad colonial del Ecuador, como por ejemplo el mirador de El Turi, el puente roto junto al Río Tomebamba, el maravilloso Parque Nacional Cajas con sus lagunas sorprendentes y podría continuar nombrando muchas más, pero me daría nostalgia el saber que no pude visitarlos. Aun así espero tener más oportunidades para volver a vivir la grandeza de esta ciudad.



Nuestro paso por aquí fue disfrutado mortalmente, con fiestas, música tradicional, buenas conversaciones, viajes espaciales, juegos pirotécnicos, y hasta con la presencia del famoso corredor de marcha Jefferson Perez, deportista ecuatoriano ganador de una medalla de Oro en los juegos Olímpicos de Atennas 1996 y que es cuencano de nacimiento. Un feriado que nos llevó a salir de la rutina durante 48 horas y a pasar grandes momentos con los amigos.}



Gracias a quienes participaron de esta aventura: Karla, Sara, Sahil, Phoebe, Pitty, Mario, Diana, Marcela, Marina, Tristan, Christian, etc. Una invasión guayaca que calentó un poco el clima frío de la sierra. 
















miércoles, 31 de octubre de 2012

Quito brilla con Luz Propia.


Siempre pensé que Quito era una de ciudades en las que es imposible vivir, en primer lugar por el clima desordenado y exagerado que a veces logra tener, segundo por la difícil ubicación urbanística que logra siempre perderme tan fácilmente y tercero, quizás por el miedo a lo desconocido.

Esta semana escuché algo, expuesto de muchas maneras que logró cambiar mi pensamiento y visión de esta ciudad. "Tienes que vivirla, para entenderla." una frase que inicialmente era dirigida a la ciudad de Guayaquil, por personas que no logran sentirla, ni llevarse el más mínimo agrado; pero como yo soy casi un guayaco y adoro  mi cálido ambiente costeño, decidí desviar su concepto y ajustarla a la ciudad de Quito, desde mi punto de vista como turista.

Y es que desde que bajo del autobus, la brisa helada que susurra en mis oídos y congela mis sentidos, empieza a hacer de las suyas. Lo bueno de todo es que las consecuencias las empiezo a sentir luego del gusto, como una manera de decirme, que a pesar de las dolencias y malestares del soroche, "nada, ni nadie te quite lo vivido". 

El fin semana pasado, me fui sin pensarlo dos veces. Al llegar deslumbré mi vista hacía los inigualables paisajes que solo una ciudad de la sierra como Quito puede brindarme. Su ambiente frío y acogedor, la convierten en un lugar misterioso, deseoso por ser descubierto. Este primer día lo pasé en compañía de mi prima, quien coincidencialmente estaba allá visitando a su novio y con el ecuagringo Sahil, que esta vez se convirtió en mi host-guía.  

Por la noche asistimos al concierto de los tres gigantes (Pitbull, Marc Anthony y Chayanne). Un show de primera, que nos dejó grandes experiencias y recuerdos; como por ejemplo hacer amigos mientras esperas en la fila y mezclar alcohol en una botella de gaseosa para hacer más divertida la espera y ahuyentar el templado clima de mi frágil condición física. Al finalizar el concierto y luego de haber brincado, bailado y calentado como unos locos, nos dirigimos hacía Plaza Foch para continuar con la fiesta, sin embargo, las baterías ya estaban casi agotadas en su totalidad, por lo que al final decidimos volver a casa y dormir un poco. 


Curiosidades:
*El concierto duró alrededor de cuatro horas, en el Estadio Olímpico Atahualpa.
*El grupo estuvo conformado por Alli, Kyle, Sahil y yo. Además de la Sra. que estuvo atrás de nosotros y sus hijas, quienes se unieron a la previa. 

Al siguiente día nos reunimos nuevamente y esta vez junto a mis queridas amigas Guayacas Adriana y Rommy, nos dimos el gusto de probar comida indú y relajarnos viendo películas desde la terraza departamento de Adri. El chuchaqui y cualquiera indicio de enfermedad que tengas, no se siente en la sierra, al menos mi cuerpo los esconde hasta sentir el calor nuevamente.



Por la noche la idea era reunirnos y salir en un grupo enorme y variado para "celebrar" Halloween, pero como lo planeado nunca sale perfecto, al final terminamos los mismos de siempre bailando solos (Kyle, Alli, Sahil y yo). Los amigos de Sahil, a pesar de ser gringos y mantener una ideología diferente, son personas que han sabido adaptarse muy bien a nuestro sistema y que actualmente logran disfrutar de una verdadera fiesta latina, fiesta quiteña.



Curiosidades:
*Jamás en la vida me había disfrazado y no pienso hacerlo. Soy muy regionalista y amante de mi cultura.
*Quito posee una variada vida nocturna, con muchas opciones para escoger. Inclusive puedes hacer un tour farrero, por la cantidad de bares y discotecas de buena calidad que existen en la zona. 

Estar en Quito es sinónimo de paz y tranquilidad, al menos para las personas que vivimos en la costa y mantenemos un ritmo mucho más acelerado. En la capital se pueden encontrar enormes parques donde puedes relajarte y conversar con tus amigos, variedad de comidas de distintas partes del mundo; Es una ciudad que mezcla el pasado colonial con la modernidad, lo cual la muestra elegante e imponente ante otras urbes del país. 

Y bueno a pesar de ahora tener los labios reventados (a causa del fuego) la nariz congestionada, malestar en el cuerpo y una gripe inesperada, puedo decir con toda seguridad que mi tiempo en Quito fue de lo mejor. Viajar es una aventura, conocer personas una experiencia. 













martes, 23 de octubre de 2012

LAS FIESTAS, MIS FIESTAS !

"La aventura más maravillosa no es llenar de sueños nuestras vidas, si no de hacer de cada momento algo tan fuera de lo común, que parezca un sueño a la hora de recordarlo."

Una vez más Guayaquil celebró por todo lo alto sus fiestas de independencia, dejando como resultado mucha satisfacción entre sus habitantes, los cuales desbordaron las calles de la ciudad durante aproximadamente una semana, para disfrutar de las diferentes actividades organizadas por la Ilustre Municipalidad de la ciudad.

Música por doquier, además de algarabía y entusiasmo eran algunas de las cualidades que se podían notar con facilidad en los habitantes de esta moderna urbe, pues todo el ambiente se llena de fiesta al llegar el mes de Octubre, mes del orgullo guayaquileño.

Este año las expectativas eran grandes y se cumplieron con un éxito total. Se realizaron actividades para todos los gustos y edades, como conciertos gratuitos en diferentes sectores de la ciudad, exposiciones culturales, campeonatos deportivos, juegos mecánicos, desfiles cívicos, militares y de esparcimiento y sobre todo no podía faltar la tradicional Feria de Duran 2012, que como cada año, presentó sorpresas y atracciones diferentes.

Es la primera vez en cinco años, que celebro conjuntamente con amigos las fiestas de esta ciudad, que me ha abierto las puertas durante toda mi interminable estadía universitaria, y donde he crecido vertiginosamente en importantes aspectos de la vida. Normalmente al llegar esta época, siempre viajaba a visitar a mis familiares, sin embargo, este año al tener un trabajo nuevo y poco tiempo disponible no pude hacerlo. Así que me destiné a celebrar como todo un guayaco de corazón, los 192 años de Independencia.

Como es de costumbre, tuvimos la grata visita de nuestro amigo ecuagringo Sahil, quien aparentemente adora nuestra ciudad y su gente, por lo que no quería perder esta primera, pero no última oportunidad de celebrar las fiestas de Guayaquil; además de él, estuve hospedando a un joven y talentoso músico colombiano, quien venía de regreso a su país natal luego de un larga travesía por Sudamérica, que duró aproximadamente 8 meses y también al ruso Pasha, quien justamente había regresado de su viaje por Galápagos y al día siguiente partía hacía su natal Rusia. 

Cabe recalcar que para poder disfrutar de estas fiestas y sentirnos como guayacos, necesitábamos de la energía y buen ánimo de una verdadera guayaca hasta las patas, quién podría ser la ideal? Pues Karla Silva, la incomparable compañera fiestera de combate. Ella, junto a la infaltable biela bien heladita (cerveza), nos acompañaron durante una semana, en una travesía llena de ritmo, sabor, y pasión costeña.

Así fue como la locura nos invadió y nos llevó a recorrer sitios que jamás había visitado, dejándome cada vez más enamorado de la ciudad que escogí para vivir. Empezamos el martes 9, justo día de la independencia de Guayaquil. Nuestra primera parada fue en la extravagante Feria de Duran, donde pudimos disfrutar de la actividad comercial y de entretenimiento con las más famosas marcas publicitarias nacionales e internacionales, algo que realmente no nos llamaba la atención, pero que sin embargo distraía nuestra vista de camino hasta la tradicional carpa cervecera, punto ideal de encuentro para aquellos amantes de la musica tropical y salsera y de la espumeante "Pilsener". Bailamos hasta convertirnos en el centro de atención y risas del público asistente, pues mis dos queridos huéspedes fueron llamados al escenario para que expresarán sus emociones al estar aquí en Guayaquil



Ésta, además de haber sido una semana de celebraciones y grandes visitas, también fue una semana de aprendizaje culinario, pues debido a nuestro poco presupuesto, nos tocó desempolvar y utilizar mi pequeña y olvidada cocina para preparar nuestros propios alimentos. Todo lo que hicimos fue típico: camarones apanados, bolones con huevo frito, patacones, etc.

Día 2: PUERTO HONDO 


La mañana inició fresca y silenciosa, dejándonos un sinsabor incomprensible que desapareció de repente después de un tremendo desayuno, bueno casi almuerzo, el cual nos cambió totalmente el ánimo. Ahora si estuvimos listos para emprender la ruta que esta vez nos llevaría hacía Puerto Hondo. Este balneario de agua salada ubicado en el km 17 vía a la costa, es un centro ecoturístico rodeado de manglares que en conjunto con varias fundaciones patronales, han desarrollado un esfuerzo para despertar en la conciencia de los moradores de la zona, el valor que representa salvaguardar las áreas verdes, así como las especies de animales. Es un lugar sumamente atractivo a la vista, sobre todo cuando hay poca gente, pues es cuando mejor se puede apreciar la belleza y paz interior que transmite el ambiente.




Día 3: CARAGUAY - PLAYITA DEL GUASMO - CONCIERTO.



Un contraste total con el día anterior. Esta vez el sol estaba ardiente e irresistible y necesitábamos hidratarnos al instante. El balneario más cercano y económico dentro de la ciudad, es la popular "Playita del Guasmo". Muchas personas asocian este lugar con la peligrosidad y violencia que existe en los suburbios de la ciudad, sin embargo, una vez que conoces de lleno el sitio, cambia un poco la perspectiva de tu pensamiento. Lo digo por experiencia propia. Como era jueves, estaba totalmente vacío, nuestra única compañía eran algunos adolescentes locales, que desafiaban al peligro y se arrojaban clavados desde la torre/plataforma que había en la playa. Antes de llegar a la Playita, nos detuvimos por un momento en el mercado de la Caraguay, famoso por la facilidad económica que tiene para encontrar mariscos frescos y al día, ya que además ser un mercado, funciona como puerto y punto de embarque. En este lugar almorzamos: Un encodado de pescaso, Cazuela y un ceviche mixto. 


Por la noche pudimos disfrutar de uno de los mega conciertos organizados por la municipalidad, en donde nos deleitó con su música el español David Bisbal y el boricua salsero Jerry Rivera. 

DIA 4: DESCANSO TOTAL

Al llegar el viernes el cansancio era notable, así que decidimos tomar el día libre de actividades y dedicarnos solo a descansar y recuperar energías. Durante la noche salimos nuevamente, pero esta vez mi memoria me jugó una mala pasada y no logro recordar exactamente lo sucedido después. Seguramente en mis leves lagunas mentales deben estar escondidos aun los recuerdos de un fin de semana, menos alocado, pero divertido de igual manera. 

Sin duda, esta fue una semana bastante impredecible que nos llenó de muchas sorpresas, risas y viajes extraordinarios en un ambiente rodeado de camaradería y buena onda. Son siempre gratas las visitas, sobre todo si se comparten grandes momentos como los relatados anteriormente. Termino con una cita que me gustó mucho y que expresa parte de lo que sentí al escribir este post: "Alguien dijo que la amistad es como una llave de cristal: abre las puertas de la compañía y cierra las de la soledad. Pero si esta llave se rompe, nadie podrá arreglarla". María Duval 












lunes, 15 de octubre de 2012

CAMBIO DE PLANES !!!!

"Cuando menos lo esperamos, la vida nos coloca delante un desafío que pone a prueba nuestro coraje y nuestra voluntad de cambio".


A veces me gusta iniciar con una frase que describa parte de lo que mi pensamiento alberga o anhela y aunque no tenga nada que ver con lo que relataré a continuación, siempre es placentero mantener ideas que busquen un cambio positivo en nuestra vida.

Bueno esto fue lo que pasó, desde que trabajo y tengo muy poca carga horaria en mi la Universidad, mis fines de semana son casi eternos, pues empiezan desde el jueves. Aunque pienso que es algo no muy positivo, tengo que lidear con ello. 

Mis planes ya estaban hechos desde antes que empiece el fin de semana, mi idea era visitar la Capital, observar un hermoso atardecer desde las montañas, disfrutando de la brisa helada y apresurada que congela siempre mis mejillas. Antes de sentirlo, ya lo imaginaba tanto, además quería visitar a mis amigas guayacas y alguna personita especial para mi.



Sin embargo, el día que tenía que viajar esa personita especial cambió rotundamente mis planes. Al siguiente día, lo único que pude divisar desde los cristales de la ventana de mi bus, eran enormes prados cubiertos por una interminable alfombra verde, que servía de alimento y cama para muchos animales, además de extensos sembríos de plátano, cuyo final no existía ante mis ojos. No se cómo? ni en qué momento? pero ese día me vi en dirección al sur, en busca de sol, playa, arena y pasión.


¿Cual era el destino? Máncora, y las razones? Pues una de mis compañeras de viaje, había acordado ese lugar como punto de encuentro, para saludar a varios amigos de la escuela, que no veía hace mucho. Lo más chistoso de todo esto, es que aunque el motivo tenía un peso bastante emocional, nunca se cumplió, pues al final terminamos disfrutando por nuestra propia cuenta.




Era la segunda vez que visitaba este balneario, perteneciente al sureño país del Perú. Mi primera experiencia no fue tan buena, tuve un choque cultural mucho más grande, que el he tenido con amigos de Europa. Aun así puedo asegurar que esta segunda ocasión estuvo mucho mejor, y aprendí que en todo viaje que se haga, la diversión y buenos momentos, siempre dependerán de la compañía.


Desde Guayaquil a Mancora son normalmente 8 horas cuando viajas en un turno directo, pero como mis queridos compañeros de viaje que venían desde Quito llegaron algo tarde, perdimos el primer bus directo de la mañana (7:20 am), así que decidimos hacer trasbordo: Gye - Huaquillas - Tumbes - Mancora, una ruta bastante cansada, que nos tomó alrededor de 12 horas en culminar. 


Datos Curiosos:

- Ahora para firmar la salida del país, vas directamente a la embajada del país donde vas a entrar y firmas salida y entrada. Esto fue algo que nos quitó bastante tiempo, ya que desconocíamos la situación.
- El cambio de moneda está s/. 2.60 x $1. Lo puedes hacer en Huaquillas, Tumbes o Mancora, pero siempre en agencias de cambio.
- Si van a Perú, no pierdan de probar el delicioso Lomo Saltado, mi favorito.




Llegamos a Máncora pasadas las 20:00 pm un poco cansados, pero con todas las ganas de aprovechar el poco tiempo que teníamos. Conseguimos un hospedaje bastante económico y cómodo llamado "Balsa Totora" en la calle principal. Los hostales normalmente varian desde los s/. 15 soles en adelante. Nuestro presupuesto como siempre era bastante limitado, así que usamos solo lo justo, en comidas rápidas, entre s/. 8 y 10 soles, alcohol entre s/. 15 y 20 y pues una que otra cosa de picar. En total gastamos casi s/. 102 soles en dos días, que vendría a ser como $40 dólares. 



Máncora es una playa bastante parecida a Montañita, con un aire rústico y acogedor, que lo convierte en un lugar sumamente turístico y extravagante. Está rodeada por pequeñas elevaciones de tierra árida y un mar extremadamente tranquilo dependiendo de la marea. Esta normalmente lleno de extranjeros que están de paso o trabajan ahí. Siempre escuché que la fiesta ahí era mortal, sin embargo, la encontré normal e insignificante, quizás esto sucedió porque fui durante días laborales. 




La experiencia fue muy gratificante, sentirte un poco alejado de tu país por más mínima que sea la distancia, te hace extrañar siempre todo. Fueron tres días llenos de camaradería, barreras linguísticas, locura total y paz interior, gracias a mis compañeros de viaje Luz Clarita y Ají.